15 Datos Geniales sobre Gatos que Probablemente No Sabías

Los gatos son criaturas increíblemente encantadoras. ¡Aquí tienes algunos datos curiosos que te sorprenderán!

1. Sus orejas funcionan como pequeños radares

Los gatos pueden recorrer cada oreja independientemente, y cada una puede girar prácticamente por completo (¡hablamos de ciento ochenta grados!). Así es como detectan con precisión de dónde proviene un sonido, como el crujido de un ratón en la hierba o la apertura de una bolsa de golosinas.

2. Sus ojos brillan de noche (aquí te explicamos por qué)

¿Alguna vez has visto brillar los ojos de tu gato en la oscuridad? Tienen una capa distintiva de "espejo" detrás de los ojos que refleja la luz. Esto les ayuda a ver mucho mejor cuando está oscuro, por eso son tan fantásticos cazadores nocturnos.

3. Sus patas son básicamente almohadillas de agarre integradas

Las patas de los gatos tienen la parte inferior áspera y esponjosa que actúa como pequeñas ventosas. Eso es lo que les permite trepar árboles, trepar paredes o incluso caminar por cornisas estrechas sin resbalarse. ¿Y si suben al sofá en dos segundos? Échale la culpa a las patas.

4. Los bigotes no solo sirven para mirar, sino que también sirven para sentir

Los bigotes ayudan a los gatos a "sentir" su entorno. Pueden saber si un espacio es demasiado pequeño para pasar (como ese pequeño recipiente en el que están destinados a encajar) o si algo les estorba. Y nunca los cortes: confundirás a tu gato; ¡es como quitarle su sistema de navegación incorporado!

5. Las huellas de la nariz son su versión de las huellas dactilares

Cada gato tiene un patrón diferente de crestas en la nariz; no hay dos iguales, al igual que las huellas dactilares humanas. Si los gatos tuvieran tarjetas de identificación, su huella nasal sería la foto de identificación ideal.

6. Sus lenguas son como papel de lija (para acicalarse)

¿Alguna vez has tocado la lengua de un gato? Es difícil debido a sus diminutas protuberancias en forma de gancho. Estas protuberancias actúan como un peine: ayudan a los gatos a acicalarse el pelaje, eliminar la suciedad e incluso desenredar pequeños nudos. Por eso su pelaje se mantiene tan esponjoso (al menos la mayor parte del tiempo).

7. Producen una proteína que provoca alergias

¿Esa "alergia a los gatos" que tienen algunos humanos? Generalmente se debe a una proteína llamada Fel d 1, presente en la saliva y la piel de los gatos. Bañar a tu gato de vez en cuando puede ayudar a reducirla un poco, pero no hay garantías si alguien es muy sensible.

8. Sus colas son básicamente anillos de humor

Los gatos hablan con la cola más de lo que te imaginas:

¿Cola erguida? Están felices (¡quizás incluso emocionados de verte!).

¿Cola pegada al cuerpo? Están asustados o nerviosos.

¿Cola que se mueve rápidamente? Cuidado: están irritados (o a punto de abalanzarse sobre un juguete).

9. Pueden oír sonidos que las personas no pueden oír

Los gatos tienen un oído superpoderoso: captan sonidos agudos que nosotros no podemos, como los chillidos de los ratones o el zumbido de los insectos. Sus oídos pueden captar sonidos de hasta 64.000 Hz, mucho más que nuestro límite humano de unos 20.000 Hz.

10. Sus dientes son solo para carne

Los gatos tienen dientes afilados y puntiagudos, ideales para desgarrar carne. No pueden morder bien las flores, y eso está bien, porque necesitan carne para seguir existiendo (¡son carnívoros!). No intentes darles verduras como comida principal; no les gustarán y ya no les apetecerá.

11. Son tan inteligentes como niños pequeños

Resulta que los gatos piensan como niños de 2 a 3 años. Investigan rutinas (como "¡Las 6 de la tarde es la hora de cenar!"), resuelven pequeños rompecabezas (cómo sacar ese juguete de debajo del sofá) e incluso pueden reconocer algunas palabras sencillas, como su nombre o "premio".

12. El color de los ojos es cuestión de genes (y algo de suerte)

Que un gato tenga ojos azules, verdes o dorados depende de sus genes. Pero aquí hay una peculiaridad curiosa: los gatos blancos con ojos azules suelen nacer sordos. Es simplemente un extraño vínculo genético; ¡no hay de qué preocuparse, pero es bueno saberlo!

13. Son básicamente pequeñas mantas térmicas

Los gatos experimentan calor porque su temperatura corporal normal es de 38-39 °C (100,4-102,5 °F), un poco más alta que la nuestra. Así que cuando se acurrucan en tu regazo, no solo están acurrucándose, ¡están compartiendo su calor natural!

14. Sus huesos les permiten meterse en cualquier cosa

Los gatos tienen unas espinas dorsales maravillosamente flexibles, mucho más elásticas que las nuestras. Por eso pueden aplastarse en cajas diminutas, enroscarse en posturas extrañas o caer de pie al caer (¡gracias, "reflejo de enderezamiento"!).

15. Algunos alimentos humanos son tóxicos para ellos

Atención: el chocolate, la cebolla, el café y las uvas pueden ser mortales para los gatos. Sus cuerpos simplemente no pueden procesar estos ingredientes como nosotros, así que nunca compartas tu snack con ellos, aunque te miren con tristeza.

Cómo mantener a tu gato feliz y sano

Ahora que conoces todos estos datos interesantes, aquí te explicamos cómo cuidar al máximo a tu minino:

Cepíllalo regularmente: Cepíllale el pelaje para evitar las bolas de pelo, limpia el arenero a diario (¡los gatos odian las cajas sucias!) y lava sus comederos con frecuencia.

Juega con él a diario: Dedica unos 20 minutos a juguetes (¡los plumeros son un éxito!) y proporciónale un rascador; necesita rascar para mantener sus uñas sanas.

Aliméntalo bien: Elige comida para gatos con mucha carne (¡recuerda que son carnívoros!). Dale premios ocasionales como pollo cocido, pero no te excedas.

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