¿Cuánto Viven Realmente los Gatos?
Si alguna vez te has preguntado cuántos años vivirás con tu peludo amigo, aquí tienes la información: la mayoría de los gatos domésticos viven entre 12 y 20 años, pero ese tiempo puede variar mucho según su estilo de vida.
Resumámoslo:
Gatos de interior: Estos gatos lo tienen todo hecho. Evitan peligros como los coches, los gatos callejeros o las enfermedades raras del exterior, por lo que suelen vivir entre 12 y 20 años, a veces incluso más si tienen más suerte.
Gatos de exterior o callejeros: La vida en el exterior es mucho más difícil. Accidentes, enfermedades o peleas acortan sus vidas, generalmente solo de dos a cinco años.
Gatos esterilizados o castrados: Esterilizar a tu gato no se trata solo de prevenir a los gatitos. Reduce su riesgo de cáncer y evita que deambulen (lo que a su vez reduce el riesgo de ser atropellados por un coche o de meterse en peleas). Así que también viven más tiempo.
La raza también importa:
Gatos como los siameses, los ragdolls o las razas mixtas (los "mestizos" del mundo felino) suelen vivir entre 15 y 20 años.
Las razas con más problemas de salud, como los Scottish Folds, tienden a vivir menos, unos 10 años de media.
Ah, y solo por diversión: El gato más longevo jamás registrado vivió 38 años. ¡Como un gato centenario!
8 maneras súper sencillas de ayudar a tu gato a vivir más tiempo
No necesitas ser un experto en gatos; pequeños movimientos constantes marcan la diferencia:
1. Aliméntalos con comida de verdad (no comida chatarra):
Elige comida para gatos donde la carne sea el ingrediente principal; los gatos son carnívoros, así que necesitan esa proteína. Evita las cosas baratas llenas de maíz o rellenos; no les aportan lo que necesitan. Añade también algo de comida húmeda: les ayuda a beber más agua, lo que mantiene sus riñones sanos. Y algo que no se debe hacer: Nunca les des chocolate, cebolla ni uvas; son tóxicos, incluso en pequeños bocados.
2. Las revisiones veterinarias anuales son indispensables:
Piensa en ello como el chequeo anual de tu gato. Los veterinarios detectan pequeños problemas (como problemas renales en etapa temprana) antes de que se conviertan en problemas graves. Una vez que tu gato llegue a la tercera edad (alrededor de los 7 u 8 años), llévalo dos veces al año; los gatitos mayores necesitan más cariño. Y no les pases vacunas ni medicamentos contra pulgas o lombrices; estos los protegen de enfermedades prevenibles.
3. Mantenles los dientes limpios (sí, de verdad):
Los dientes sucios no solo son desagradables, sino que también provocan infecciones que pueden afectar su corazón o riñones. Cepíllales los dientes suavemente con pasta de dientes para gatos (¡la pasta de dientes para humanos es terrible para ellos!) un par de veces a la semana, o dales golosinas dentales para morder. Parece una tontería, pero es un cambio radical.
4. Juega con ellos todos los días:
Basta con 20 o 30 minutos. Usa un bolígrafo, un puntero láser o incluso una bola de papel arrugada; cualquier cosa que los haga saltar. Esto mantiene su peso bajo control (¡nada de gatos corpulentos con diabetes!) y les mantiene la mente ágil. Además, es una forma maravillosa de crear vínculos.
5. Mantenlos dentro de casa (o supervisados en el exterior):
Ya dijimos que los gatos de interior se quedan más tiempo, pero si tu gato te ruega salir, llega a un acuerdo. Construye un catio (un área con mosquitero) o ponle un arnés y una correa. Así, disfrutarán del aire fresco, sin el riesgo de coches u otros animales.
6. Esterilízalo o castralo:
Ya lo mencionamos antes, pero vale la pena repetirlo. Esterilizar a tu gato reduce el riesgo de cáncer de mama, ovario o testículo, y evita que salga a pasear para buscar pareja (que es la razón por la que muchos gatos de exterior se lastiman).
7. Reduce el estrés (¡los gatos odian el caos!):
Dale un lugar tranquilo donde esconderse, como un árbol para gatos o un rincón en el que puedan escapar de niños ruidosos o mascotas nuevas. Limpia su arenero a diario (a nadie le gusta un baño sucio, ¡y menos a los gatos!) e intenta mantener las rutinas; los cambios repentinos (como mover los muebles) lo estresan.
8. Presta atención a los signos y síntomas extraños (y actúa rápido):
Los gatos son expertos en ocultar enfermedades, así que debes ser su detective. ¿Si comen menos, beben mucha más agua, se esconden todo el día o vomitan mucho? No esperes, llama al veterinario. Detectar los problemas a tiempo suele ser la diferencia entre una recuperación rápida y un problema grave.
La esperanza de vida de tu gato no es definitiva. Con un hogar seguro, la alimentación adecuada, visitas regulares al veterinario, juegos diarios y mucho cariño, la mayoría de los gatos vivirán más de 15 años con tu ronroneante amigo. Merece la pena el esfuerzo.
